terça-feira, 4 de maio de 2010

Ai ai... La vida...


Cuando Dios nos cierra una puerta SIEMPRE nos abre una ventana. Eso se dice y yo creo que es verdad.

Ayer por la tarde, cuando me iba a casa después del trabajo, he parado para comprar tabaco. Entretenida con mis pensamientos ni me he dado cuenta de lo que pasaba a mí alrededor. Hasta que me piden fuego. Contesto que mi mechero esta en el coche. Me dice que pues nada y agradece.

Compro mi tabaco y me voy. Cuando estoy llegando al coche me asusto y soy sorprendida con la misma voz pidiendo fuego. No me contengo y doy una carcajada.

Palabra saca palabra y hoy vamos a comer juntos.

Cuando lo pienso me rio… La vida tiene de estas cosas…


Texto: by LP

Imagen: pesquisa en internet

Sem comentários: